Sebald sobre Walser
«Cómo se puede comprender a un autor que estaba tan acosado por las sombras y que, con independencia de ello, esparció por todas partes la luz más amable, un autor que escribía humoradas de pura desesperación, que casi siempre escribió lo mismo y nunca se repitió, para quien sus propios pensamientos, aguzados en minucias, eran incomprensibles, que estaba por completo con los pies en el suelo y se perdía incondicionalmente en el aire, cuya prosa tenía la cualidad de disolverse al ser leída, de forma que sólo unas horas después de su lectura apenas se podían recordar los personajes, acontecimientos y cosas efímeras de que se había hablado. [...] Todo lo que está en esos libros incomparables tiene tendencia, como quizás hubiera dicho su autor, a evaporarse.»
W.G. Sebald, El paseante solitario. En recuerdo de Robert Walser (pp. 16, 17)
W.G. Sebald, El paseante solitario. En recuerdo de Robert Walser (pp. 16, 17)



